
Una alimentación equilibrada también puede contribuir al cuidado de los ojos. Verduras de hoja verde, zanahorias, pimientos, frutas cítricas, frutos rojos, huevos, pescado, frutos secos y semillas aportan vitaminas, minerales y grasas saludables importantes para el bienestar general y la función normal de la visión.
También es recomendable mantener una buena hidratación y dar prioridad a alimentos frescos y poco procesados dentro de una dieta variada.
Una alimentación saludable puede apoyar la salud visual, pero no sustituye las revisiones oftalmológicas ni el tratamiento indicado por un profesional de la salud.